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Mein Kampf
Publicado por      06/17/2020 07:07:52     Ex Libris    0 Comentarios
Mein Kampf

Es el titulo del libro tal vez más maldecido (aunque no necesariamente leído) de la humanidad. Me refiero, por supuesto, al libro de Adolfo Hitler a quien, por mera coherencia, le llamaré también el autor más maldecido de la humanidad. Veterano de la primera guerra mundial, desocupado, que tropezaba de un lado a otro, buscando más el camino de la supervivencia que el de la historia, Hitler parecía mas bien poder enrumbarse por el arte de la acuarela que por el arte de las letras. Pero nada está escrito en la vida. Y uno podría preguntarse, hasta con curiosidad, ¿qué habría pasado si Hitler no hubiera sido apresado como uno de los instigadores del “golpe de la cervecería” de Munich de 1923? El hombre acabó condenado a 5 años de cárcel, de los que cumplió solamente 9 meses (!), tiempo suficiente para hacer buena camaradería con sus compañeros (entre los que se encontraba nada menos que Rudolf Hess, futuro colaborador en su gobierno) y acaso recibir sugerencias para la vida en prisión.… como matar el tiempo escribiendo sobre la política del nacionalsocialismo, que tanto había exaltado en sus fogosos discursos de las cervecerías. Se sabe, además, que había mucha gente que visitaba a Hitler, cuando en prisión, en particular Helene Bechstein, socialite, protectora y “fan” del preso, a quien en una de las visitas le dejó regalando una nueva Remington, por si en su soledad quisiera escribir algo…

Y así fue cómo Adolf Hitler cumplió su condena, saliendo de la cárcel con un abultado manuscrito de dos partes, una de carácter biográfico dedicada a su vida personal y política, y otra de sus ideas sobre el partido político del nacional socialismo (el partido de los trabajadores NSDAP para ser más exactos). En 1925, sin bombos ni platillos, salió la primera edición alemana, nada de particular importancia o de imperiosa necesidad para Alemania, considerando que su autor no era precisamente un gran escritor, ni su obra de lectura imperiosa para el público o los políticos. Aunque a los nazis les gustaba mucho alardear que fue un éxito de librería, en realidad se difundió como cualquier libro de escritor primerizo… hasta que Hitler llegó al poder (1933). 

Entonces los alemanes se vieron en la necesidad de escrutar el volumen y ponderar qué “bellos” pensamientos tenía su autor. El libro tuvo difusión exponencial, llegando en Alemania a millones de tiraje, de todos los formatos y lujos (inclusive las raras ediciones en dos tomos), y con ventas masivas solo menores a las de la Biblia. Como resultado, Hitler, Führer ya, se convirtió en reconocido autor alemán, y se volvió común dar ejemplares de “Mein Kampf” como regalo de bodas o de graduación académica, sin contar con que todos los estudiantes y hogares del Reich debían tener un ejemplar para leerlo solos o en familia. El veterano de la Gran Guerra, siempre perdido en sus trincheras psíquicas, sin profesión, dinero ni familia, se había vuelto al fin millonario. Se estima que hasta el fin de la segunda guerra mundial se habrían vendido no menos de 10 millones de ejemplares, con traducción a 16 idiomas. Brillante carrera literaria… hasta que Hitler cayó del poder (1945).

La pérdida de la guerra y la invasión de los aliados sumieron en depresión profunda a los alemanes que, solo entonces, se dieron cuenta de la gravedad de algunas ideas del “Mein Kampf”, como el estado racista, el antisemitismo y la extinción forzada de las razas inferiores. ¿Solo entonces? Hay debate sobre ello, y se ha tratado de exculpar a los alemanes, arguyendo que, con tanta guerra y tanto desfile, no tuvieron tiempo para leer el libro. Sin embargo, hay estadísticas nuevas que sugieren que unos 15 millones de alemanes (26% de población de Alemania de ese tiempo) sí leyeron el “Mein Kampf”. Eso explicaría que la desaparición del libro de los hogares alemanes fuera inmediata y lo más discreta posible, para no despertar sospechas de nazismo en los controles de las potencias ocupantes o ante los vecinos. Se lo quemaba en fogatas, se lo botaba a la basura en la noche, o se lo enterraba en fosas cavadas junto con memorabilia nazi; y por cierto no faltaban escenas de montones de ejemplares flotando en el agua de los ríos.

Después de la guerra, y con el baldón que cayó sobre el libro (se sabe que los aliados ordenaron hasta la destrucción misma de las máquinas que lo imprimieron), su difusión se atomizó por varios países en editoriales pequeñas o poco conocidas, al borde de la clandestinidad o simplemente fantasmas. Por ende, sus ediciones carecen a menudo de las especificaciones bibliográficas de rigor, como el nombre de la editorial, la fecha de publicación, el nombre del traductor, etc. 

La primera traducción al español, como “Mi Lucha”, fue realizada en 1935 por la Central Editora del Partido Nacionalsocialista y publicada en 1937 por la Franz Eher-Verlag, Munich, sin nombre del traductor. Por esta época aparece en Avila, una edición sin año de publicación ni nombre de editorial, pero con portada de foto de Hitler proporcionada por su fotógrafo personal Heinrich Hoffmann. Algunos bibliófilos le consideran segunda edición y de 1937 (?), pero su origen no está muy esclarecido. De hecho, en la página de título, en vez del nombre de la editorial, hay una inscripción que dice “Distribución para España, Avila, San Roque 13”, como si la Eher-Verlag hubiera hecho un envío parcial o total de su edición original española a la dirección indicada. Nada de extrañar, porque los bibliófilos encontramos a menudo esas situaciones en las que, en la página de título, se encuentra bajo éste una frase como “Distribución en Argentina por Librería Hachette, BB.AA., calle tal, número tal…” o algo por el estilo. Si así fuera el caso, la mera primera edición en España correspondería a la impresa en 1935 por la Casa Editorial Araluce de Barcelona. De nuevo, no hay traductor, pero se trata de una edición autorizada por la Eher-Verlag de Munich, por lo que habría que asumir que se hizo con la misma traducción enviada también a Avila. 

A nuestro fondo bibliográfico LIVIRAME, han llegado los siguientes ejemplares de “Mi Lucha”, que trataré de ubicarlos en la circulación hispanoamericana: el primero corresponde a una edición de Luz Ediciones Modernas, Buenos Aires, traducido por Alberto Saldivar P., sin fecha de publicación, y con portada de Hitler igual a la de las ediciones internacionales tempranas, como la estadounidense o la francesa. Considerado en el medio como libro raro, la Biblioteca Nacional de España lo tiene con fecha [193-?]. El segundo es de una editorial desconocida, Aura, de Buenos Aires, en “primera edición” de 1963, aunque hay menciones de una edición anterior, de 1940! No se indica traductor, pero el texto traducido es el mismo de Luz Ediciones Modernas, es decir de Alberto Saldivar P. Finalmente, el tercero es de Talleres Gráficos Alborada, Buenos Aires, sin fecha de publicación ni nombre de traductor, aunque cabe señalar que la traducción es indudablemente la misma de la edición de Araluce. El editor nacional argentino Arturo Peña Lillo, en entrevista con Margarita Pierini y Gonzalo Carranza (2004), refiriéndose a los procedimientos “informales”, por decirlo de alguna manera, de la editorial argentina TOR, señala lo siguiente respecto a nuestro ejemplar: “Yo creo que tengo una edición del libro de Hitler de ahí, “Mi lucha”, por ejemplo, no tiene ninguna marca, le ponen cualquier cosa, “Ediciones Alborada”. 

No sé si este párrafo salió algo engorroso, pero me ha ayudado a inferir lo siguiente: las ediciones tempranas de “Mi lucha” en español, usaron fundamentalmente dos traducciones, una anónima que la llamaré “alemana”, que pertenece a la Central Editora del Partido Nacionalsocialista, que pasa a la edición de Avila, y a la de Araluce, y años después a la de nuestro ejemplar de la editorial Alborada. Y la otra, la del traductor Alberto Saldivar P., que pasa, con nombre impreso, en los ejemplares de Luz Ediciones Modernas (Buenos Aires) y Ediciones Más Allá (193?, Santiago de Chile), y sigue a la Editorial Aura (Buenos Aires), sin nombre, pero con su traducción claramente reconocible, y alcanza, por la década de los 50, a México en las ediciones de los sellos editoriales Iztaccíhuatl y Diana, este último con tiraje de 12.000 ejemplares en su segunda edición de 1963.

Aunque el estado de Baviera, poseedor de los derechos sobre Mein Kampf, prohibió su publicación “urbi et orbi”, las editoriales arriba mencionadas y otras más que surgieron después de la década de los 60 (Real del Catorce, Ojeda, Fapa, El Galeón, Mateu, Torradas, M. E., Bausp, Wotan, Antalbe, Huguin, Editors, Petronio, Cultura, Solar) han estado publicándolo discretamente, a menudo usando las viejas portadas del ayer, y con nuevos traductores como Pilar Vera (Mateu 1962), José Luis Jerez Riesco (La Nueva Edad, Santiago de Chile 1995) y Sandra Shenker (Galabooks 2016). Y así el libro de Hitler parecía haber tomado el curso y el cauce de una obra cualquiera, talvez despuntando un poco más, a raíz del surgimiento del movimiento neo-nazi. 

Finalmente, en 2015, se cumplieron los 70 años reglamentarios del interdicto, y la obra pasó al dominio público, situación poco halagüeña ante la posibilidad de la aparición de nuevas ediciones financiadas por la extrema derecha. Y para evitar esto, vino el sacudón. El Instituto de Historia Contemporánea de Munich publicó en 2016 la vieja obra del ya largamente desaparecido Fürher, esta vez con 3500 comentarios críticos para contextualizar mejor el libro, ante un mundo que había visto ya sus siniestros efectos. El volumen de 2000 páginas y precio de 60 euros, tenía el aire de una aventura académica poco atractiva para el gran público. Pero, ¡oh sorpresa!, en la primera semana se vendieron 4000 ejemplares y se acumularon 15.000 solicitudes de reimpresión. 

Que la historia descanse en este punto. Y por curiosidad, les dejo algún dato para sus bolsillos online: un ejemplar de Avila cuesta 190 €, uno de Araluce, maltratado y con encuadernación floja, vale 200 €. La rara edición francesa en dos tomos, de 1933, cuesta 220 €. Un “Mein Kampf” en alemán, de 1938 y con sobrecubierta, 450 €, y una edición popular del mismo año, 380 €. Pero el original de 1925-27 en dos tomos cuesta 6.000 € !! Supongo que el lector querrá quedarse en ligas menores, así que, por el lado más barato, consulte El Corte Inglés que vende en 15 € reediciones de 2016 en rústica, pero con las portadas antiguas de los años 30-40. 

Sic transit gloria mundi.

Autor: Ernesto Salazar

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